lunes, 31 de agosto de 2009

Thinking in love

Me estoy dando cuenta de que el hielo que cubría mi corazón se está derritiendo poco a poco, se vuelve líquido con cada palabra, me deja desprotegida, me vuelve frágil. Y, ¿qué puedo hacer contra eso? No puedo hacer nada. Por mucho que tenga miedo a sufrir, por mucho que tenga miedo a hacer daño. No siempre podemos decidir sobre nuestro destino. A veces elegimos un camino y de repente llega él, el amor. El amor que nos vuelve incoherentes, que nos convierte en personas capaces a hacer cualquier cosa, y todo por un sentimiento. El amor caprichoso, pero también el amor que nos hace felices, que hace que un dia triste se convierta en un día feliz solo porque somos capaces de amar y ser amados.

domingo, 30 de agosto de 2009

¿Amor? ¿Miedo?

Muchas veces me he preguntado qué era el amor. Siempre he llegado a la misma conclusión: el amor es un sentimiento que no se puede describir con palabras y que hace que te sientas feliz, como dice uno de mis libros favoritos, como si pudieras tocar el cielo con los dedos, al menos a tres metros sobre el cielo. El problema es que a veces, el amor viene acompañado de su amigo el miedo. Te enamoras poco a poco, sin fecha. Empiezan a aparecer las mariposas en el estómago y la necesidad de que esa persona permanezca a tu lado todo el tiempo, piensas en el futuro y él aparece en todas las imágenes y... ¿qué? Sientes miedo. Miedo de que las cosas no salgan bien, o de que si que salgan bien y puedan tener un final. Es imposible no pensar en el lado negativo del amor, el desamor. Porque amar y ser amado implica poder hacer daño a alguien, o que alguien te pueda dañar. Y... ¿merece la pena? A veces no estoy realmente segura de eso. Pienso en el amor y... se me llena la cabeza de imágenes difusas. Y me asusta, me asusta ser tan insegura, me asusta estar tan perdida... y sobre todo me asusta esa capa que me protege, esa capa que hace que nunca diga "te quiero", esa capa que hace incluso que no sea capaz de admitir lo que siento...

La primera versión

La primera versión de tus ojos mirando la perdí por temor a seguirte mirando, la primera versión de tu mano y mi mano se la dí a un escultor para hacerte un regalo y se la quedó. Y así soñé, mi primera vez, detrás de tí se fue. Tu mano y mi mano, tus ojos, mis labios, tu forma de mirar... ya nada será igual. Tu pelo, mi miedo y en medio tus besos tu forma de escuchar, ya nada será igual. La primera versión de tu voz susurrando me templó el corazón algo desconsolado, la primera versión de otros labios besando la escribí por amor para verte a mi lado...

¿Por qué "La primera versión"? Quizás porque no se me ocurre un nombre mejor y esa es una de las canciones más bonitas que conozco. Porque cada día es una "primera vez" para algo, y eso es lo que hace que la vida sea especial, cada primera versión, cada sensación nueva, lo que hace que no nos quedemos estancados, que sigamos sonriendo, que aprendamos, que cuando caemos nos volvamos a levantar... por eso, también en este blog, en cada entrada, habrá una primera versión, una pizca de un sentimiento... el sentimiento de vivir, de estar vivo, de estar construyendo algo...